Archivos de la categoría ‘historias’

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United Breaks Guitars

14/07/09

Esto de Internet sigue teniendo la capacidad de sorprenderme.

¿Qué puedes hacer si en un viaje en avión te rompen la guitarra que facturaste y la compañía aérea, después de nueve meses, sigue pasando de tu culo?

Pues a Dave Carrol, como músico que es, se le ocurrió colgar una canción contando su historia en el Youtube (he encontrado una versión con subtítulos en inglés, la original aquí):

Lo que no creo que se esperara es que su vídeo tuviera 2 millones de visitas la primera semana. Vamos, una feroz campaña viral anti United Airlines, la compañía aérea en cuestión.

Como decía el anuncio de Aquarius, los humanos somos imprevisibles.

Por supuesto, la United ya se ha puesto en contacto con Carrol. La historia completa.

Vía Webmaníacos.

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Matti Makkonen

3/12/08

En 2002 el diario finés Helsingin Sanomat decidió investigar el origen del SMS que, si bien es relativamente moderno, era completamente desconocido. De algún lado tenía que haber salido. No puede ser que apareciera en el estándar GSM por que sí.

El mencionado estándar nació en los países nórdicos en 1990 y el primer operador de móviles fue el finlandés Radiolinja por lo que estuvieron buscando información y entrevistando a mucha gente por aquellos lares.

Uno de los entrevistados fue Matti Makkonen, uno de los creadores del estándar. Este hombre describió cómo fue el proceso de creación pero no habló del origen. Tiempo después, el periodista se enteró que cómo ocurrió:

En 1984, durante un descanso de unas conferencias sobre telefonía móvil en Copenhague, Makkonen y otros dos colegas, delante de una pizza, hablaban sobre el asunto y fue Makkonen quien propuso la idea de un sistema para manipular mensajes. Dicho y hecho. Cuando, en 1990, el ETSI dio por bueno el primer estándar GSM, éste ya incluía los ahora famosos SMS.

Poco después, Makkonen admitía al investigador (a regañadientes) que efectivamente fue su idea.

La pregunta siguiente era de cajón: ¿Por qué no lo patentó?

En aquellos tiempos había libre intercambio de ideas entre los operadores (casi todos monopolios). Ni siquiera pensamos en patentarlo. Nos dedicamos a difundir la idea encargándonos de las especificaciones. Hoy día el sistema móvil es de código abierto y se desarrolla gracias a las ideas de cientos de personas.

El SMS no hubiera llegado a donde está sin la colaboración internacional.

El premio de The Economist a la innovación de 2008 ha sido otorgado, en la categoría de informática y telecomunicaciones, a Matti Makkonen “por su trabajo en el servicio SMS” .

Matti Makkonen

Desde este rincón de Internet, enhorabuena por tu premio y gracias por compartir tu idea.

Bibliografía: Virtual Finland, 160characters y Wikipedia.

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El Efecto Forer

7/10/08

Si bien es verdad que cada vez me considero más y más escéptico hay algo que jamás me he creído (ni siquiera cuando era un quinceañero imberbe): los horóscopos.

Os cuento esto porque hace poco leí en Una Familia Geek una historia que conocía de hace tiempo pero nunca recordaba el nombre: el Efecto Forer.

Copipasteo de la Wikipedia:

(…) los individuos darán aprobación de alta precisión a descripciones de su personalidad que supuestamente han sido realizadas específicamente para ellos, pero que en realidad son generales y suficientemente vagas como para ser aplicadas a un amplio espectro de gente.

Con la historia se entiende mejor:

Bertram R. Forer era un profesor y psicólogo que, bien por aburrimiento, bien por estar hasta los huevos de las mentiras del horóscopo, decidió hacer un experimento social.

Repartió entre sus alumnos unos tests de personalidad y días después entregó a cada uno sus conclusiones de acuerdo a las respuestas. Lo único que pedía era que evaluaran del 1 al 5 cuan certero era el análisis de sus personalidades.

La nota media para Forer fue de 4,26.

Y ahora viene lo divertido: entregó a todos y cada uno el mismo texto para describir sus personalidades. ¡¡Y lo había redactado empalmando frases de distintos horóscopos!!

El texto en cuestión:

Tienes la necesidad de que otras personas te quieran y admiren, y sin embargo eres crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad, generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad sin usar que no has aprovechado. Disciplinado y controlado hacia afuera, tiendes a ser preocupado e inseguro por dentro. A veces tienes serias dudas sobre si has obrado bien o tomado las decisiones correctas. Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estás orgulloso de ser un pensador independiente; y de no aceptar las afirmaciones de los otros sin pruebas suficientes. Pero encuentras poco sabio el ser muy franco en revelarte a los otros. A veces eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser poco realistas.

¿Te sientes identificado? Puede que ahora no mucho pero ponte en situación: imagina que un reputado psicólogo te hace un test durante horas y semanas más tarde te da este resultado. ¿Y ahora? Sé sincero ;)

También he de decir que este experimento se ha repetido en numerosas ocasiones y la nota siempre ha estado alrededor del 4,6 4,2. Vamos, no es que sus alumnos fueran unos melones, sino que todos somos unos melones.

PD: Para rematar la faena una pregunta: ¿qué pasa con las cartas astrales anteriores al 2006 ahora que Plutón no es un planeta? xD

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El origen de las olimpiadas

8/08/08

La primera referencia a unos Juegos Olímpicos que tenemos es que sabemos que en el año 776 a.C un tal Corebo de Elida ganó en la distancia de un estadio.

Sin embargo, en el siglo II de nuestra era, Pausanias escribía la siguiente historia que está más chula:

El rey Augías poseía un rebaño de superanimales que nunca enfermaban por lo que tenía un ejército de bichos y esto tiene inconvenientes: los establos tenían mierda suficiente para abonar la Vía Lactea y el país entero sufría de un tufillo perenne nada llevadero. Para colmo, era imposible cultivar nada debido a la capa de caca que cubría los campos

El superhéroe de los niños de la época, Heracles, ofreció sus servicios a Augías como señor de la limpieza por un módico precio: la décima parte de su ganado o parte de su reino.

Como podéis imaginar, Heracles no limpió con el mocho de la fregona sino que lo hizo a lo grande: con la ayuda de su compañero de batallas, Yolao, derribó las paredes de los establos y después desvió las corrientes de los ríos Alfeo y Peneo que se llevaron toda la mierda con sus aguas (¿qué pasa? Si Moisés abrió un mar por la mitad porque no puede Heracles desviar el cauce de un río?).

Heracles, el más chungo de su barrio.

Sin embargo, después de dejar todo como los chorros del oro, Augias se negó a pagarle alegando que había utilizado el ingenio y no la fuerza (este se pensaba que desviar el curso de un río se hace a base de pensar en la Relatividad Especial).

Heracles se mosqueó y, junto con sus colegas arcadios (¿estos no eran los navajeros de 300?) empezó a repartir caña en la Élide pero tuvo que salir corriendo cuando llegaron los moliónidas, que eran como Zipi y Zape pero repartiendo leches para todos. Como cualquier héroe en su caso, mató a los moliónidas en una emboscada y organizó otro ataque en el que se cargó a Augías.

Después de montar todo este berenjenal, Heracles pensó que sería buena idea organizar unos Juegos Olímpicos en el solsticio de verano de cada cuatro años. Él mismo participó ganando algunas medallas (¿tongo?).

Como nota adicional decir que, originariamente, la “olimpiada” era el periodo de cuatro años transcurrido entre dos Juegos Olímpicos.

Bibliografía:

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¿Y tú en qué curras?

18/05/08

Ayer estuve de reunión familiar y volví a sufrir como siempre el famoso diálogo sobre mi trabajo:

Familiar (más o menos conocido): ¿Y qué haces en Barcelona?

caic: Pues currar y conocer aquello…

Familiar: ¿En qué curras?

caic: administrador de UNIX.

Familiar pone cara de póquer

caic: Informático.

Familiar: ¡¡¡¡ahhhhhhh!!!!

Siempre que pienso en el tema me acuerdo de la frase en Einstein:

No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela.

Y siempre acabo pensando que no tengo ni puta idea de lo que hago en mi trabajo porque, en mi caso, no he sido capaz de explicárselo ni a mi madre.

El caso es que ayer tuve la misma conversación con un primo algo mayor que yo y la conversación tuvo un giro inesperado:

caic: … informático.

Primo: hmmm… ¿pero de qué?

caic: administrador de UNIX, ¿sabes lo que es?

Primo: si, yo estoy ahora de analista de Oracle.

caic (abrazándolo con una lagrimilla cayendo por mi mejilla): cuenta, cuenta, que luego te cuento yo…

¿A ti te ocurre lo mismo? Pensándolo tranquilamente, tiene que haber muchas más profesiones aparte de la informática que sean difíciles de explicar…

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El cuento final

16/05/08

En una sociedad devastada por la Guerra de Hidrógeno la joven doncella se dirige a un zoológico futurista y tiene relaciones sexuales con varias formas de vida inhumanas y deformes en las jaulas. En este particular sentido es una mujer que ha sido formada con los restos de los cuerpos dañados de varias mujeres, y tiene relaciones con una alienígena, ahí en la jaula, y después aplicados sobre la mujer medios de una ciencia futurista, concibe. El niño nace, y ella y la alienígena en la jaula luchan para ver quién se queda con él. La joven mujer humana gana, e inmediatamente devora a su progenie, pelo, dientes, dedos y todo. Justo después de haber terminado descubre que el bebé es Dios.

Philip K. Dick (escrito en 1968).

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Estos picateclas…

15/05/08

Voy a contar una pequeña anécdota que me ha ocurrido hace un rato que bien podrían contar los chicos del CAU con el agravante de que, en esta ocasión, todos los implicados somos “pofesionales” del mundo de la informática:

Llega a mi nariz un olor a chamusquina muy familiar pero me encuentro tan absorto en lo que estoy haciendo que no le presto la menor atención. Momentos después comienza el revuelo:

Compi 1: ¿Os funciona el correo?

Compi 2: ¿Y el Skype?

Compi 3: Huele a quemado, ¿no?

Compi 1: Pues yo me he quedado sin red.

Compi 2: ¡Anda! Y yo.

Caic (acercándose a la zona cero con una sonrisa en la cara): ¿Alguien sabe donde está el hub de este lado de la oficina?

Todos: ¿Cualo?

Caic: Estos picateclas… XD

Cable por aquí, cable por allá y encuentro un hub haciendo señales de humo.

Lo cambio por otro que encuentro en la cacharrería y listo. El “nuevo” es sólo de 10 MB pero es mejor que el que tenían de 100 MB chamuscado.

Disclaimer: Que nadie se ofenda con esto de “picateclas”. ¡Qué aburrida sería la oficina sin estas pequeñas rencillas!

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La mente alien

24/03/08

Inerte en las profundidades de su cámara theta, oyó el tono débil y después la sensivoz.

— Cinco minutos.

— De acuerdo —dijo, y se esforzó por salir de su sueño profundo. Tenía cinco minutos para ajustar el curso de la nave; algo había funcionado mal en el sistema de autocontrol. ¿Un error de su parte? No era probable; nunca cometía errores. ¿Jasón Bedford cometer errores? Jamás.

Mientras se dirigía tambaleante hacia el módulo de control, vio que Norman, a quien habían enviado para divertirlo, también estaba despierto. El gato flotaba lentamente en círculos, dándole golpecitos con las patas a una lapicera que alguien había dejado suelta. Extraño, pensó Bedford.

— Creía que estarías inconsciente conmigo.

Revisó las lecturas del curso de la nave. ¡Imposible! Un quinto de pársec apartada de la dirección de Sirio. Agregaría una semana a su viaje. Con hosca precisión reacomodó los controles, después envío una señal de alerta a Meknos III, su destino.

— ¿Problemas? — contestó el operador meknosiano. La voz era seca y fría, el monótono sonido calculador de algo que a Bedford siempre lo hacía pensar en serpientes.

Explicó su situación.

— Necesitamos la vacuna — dijo el meknosiano —. Trate de mantener su curso.

Norman, el gato, flotó majestuosamente junto al módulo de control, tendió una zarpa, y manoteó al azar; dos botones activados soltaron tenues bips y la nave cambió de curso.

— Así que tú lo hiciste — dijo Bedford —. Me humillaste ante la mirada de un alienígena. Me redujiste a la imbecilidad de cara a la mente alien.

Atrapó el gato. Y apretó.

— ¿Qué fue ese sonido extraño? — preguntó el operador meknosiano —. Una especie de lamento.

Bedford dijo sereno:

— No queda nada por lamentar. Olvidé que lo oyó.

Cortó la radio, llevó el cuerpo del gato al esfínter para la basura, y lo eyectó.

Un instante después había regresado a la cámara theta y, una vez más, se adormeció. Esta vez no habría quien se metiera con los controles. Durmió en paz.

Cuando la nave amarró en Meknos III, el jefe del equipo médico alien lo recibió con un pedido curioso.

— Nos gustaría ver su mascota.

— No tengo mascota — dijo Bedford. Lo cual, por cierto, era verdad.

— Según la planilla que nos enviaron por adelantado…

— Realmente no es asunto suyo — dijo Bedford—. Ya tienen la vacuna; despegaré en seguida.

— La seguridad de cualquier forma de vida es asunto nuestro — dijo el meknosiano —. Revisaremos su nave.

—En busca de un gato que no existe — dijo Bedford.

La búsqueda resultó inútil. Con impaciencia, Bedford miró cómo las criaturas alienígenas escrutaban cada depósito de almacenamiento y cada pasillo de su nave. Por desgracia, los meknosianos encontraron diez bolsas de comida para gatos deshidratada. En su propio idioma, se desarrolló una prolongada discusión.

— ¿Ahora tengo permiso para regresar a la Tierra? — preguntó Bedford con aspereza —. Tengo un horario ajustado.

Lo que los extraterrestres estaban pensando y diciendo no le importaba; sólo deseaba regresar a la silenciosa cámara theta y al sueño profundo.

— Tendrá que pasar por el procedimiento de descontaminación A — dijo el jefe médico meknosiano —. Para que ninguna espora o virus…

— Me doy cuenta —dijo Bedford —. Que lo hagan.

Más tarde, cuando la descontaminación quedó completa y estuvo de regreso en la nave para activar el arranque, la radio sonó. Era uno u otro de los meknosianos; para Bedford todos se veían iguales.

— ¿Cómo se llamaba el gato? — preguntó el meknosiano.

— Norman — dijo Bedford, y apretó el botón de arranque. La nave se disparó hacia arriba y él sonrió.

No sonrió, sin embargo, cuando descubrió que faltaba el suministrador de energía para su cámara theta. Tampoco sonrió cuando tampoco pudo localizar la unidad de repuesto. ¿Se había olvidado de traerla?, se preguntó. No, decidió; no haría algo así. La sacaron ellos.

Dos años hasta llegar a Terra. Dos años de conciencia plena por su parte, privado del sueño theta; dos años de sentarse o flotar o — como había visto en los holofilms de entrenamiento para estado físico militar — enroscado en un rincón, totalmente psicótico.

Lanzó un pedido radial para regresar a Meknos III. Ninguna respuesta. Bueno, lo mismo daba.

Sentado en el módulo de control, encendió de un golpe la pequeña computadora interna y dijo:

— Mi cámara theta no funcionará; la sabotearon. ¿Qué me sugieres hacer durante dos años?

— HAY CINTAS DE ENTRETENIMIENTO DE EMERGENCIA

— Correcto — dijo —. Tendría que haberlo recordado. Gracias.

Apretó el botón indicado para que la puerta del compartimiento de cintas se abriera deslizándose.

Ninguna cinta. Sólo un juguete para gatos, una bolsita en miniatura para presionar, que habían incluido para Norman; nunca había alcanzado a dárselo. Por lo demás… estantes vacíos.

La mente alien, pensó Bedford. Misteriosa y cruel.

Hizo funcionar la grabadora de audio de la nave, y dijo con calma y con la mayor convicción posible:

— Lo que haré es construir mis dos años siguientes alrededor de la rutina diaria. Primero, están las comidas. Pasaré todo el tiempo posible planificando, preparando, comiendo y disfrutando platos deliciosos. Durante el tiempo que me queda por delante, probaré toda combinación posible de víveres.

Tambaleante, se paró y se dirigió al enorme armario contenedor de comida.

Mientras se quedaba con los ojos muy abiertos ante el armario apretadamente lleno, apretadamente lleno de hilera tras hilera de envases idénticos, pensó: Por otro lado, no hay mucho que hacer con una provisión de dos años de comida para gatos. En el sentido de la variedad, ¿serán todos del mismo sabor?

Eran todos del mismo sabor.

FIN

Relato de Philip K. Dick.

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La Tercera Ola

17/03/08

Estamos en un instituto de Palo Alto, EE.UU., en 1967. Un alumno de historia contemporánea pregunta a su profesor, Ron Jones, cómo fue posible que la gente permitiera al Partido Nazi acabar con las vidas de tantos judíos y otros colectivos, así llamados, “indeseables”. Jones, ante su impotencia para explicarlo, decide demostrarlo poniendo en práctica un experimento.

El experimento comenzó un lunes, con cosas sencillas: recolocó la clase de forma que los estudiantes fueran capaces de llegar a su sitio en menos de 5 segundos sin hacer el menor ruido. Se convirtió en una persona muy autoritaria e impartió una estricta disciplina aumentando la eficiencia de la clase.

El segundo día la clase era un grupo con un enorme sentido de la disciplina, una comunidad. Jones llamó al movimiento “La Tercera Ola”, debido a la creencia popular de que la tercera ola marina de una serie es la más fuerte. Jones inventó un saludo similar al del régimen Nazi y ordenó a los alumnos que lo utilizaran incluso fuera de la clase. Todos obedecieron.

El experimento tomó vida propia. Estudiantes de toda la escuela se unieron. El tercer día la clase aumentó de 30 a 43 estudiantes. Todos incrementaron drásticamente su destreza académica* y su motivación. Se expidieron carnés y se designaron tareas (diseñar un emblema, evitar a la gente que no perteneciera al movimiento entrar, etc.). Jones enseño a los estudiantes como iniciar a nuevos miembros y, al final del día, eran más de 200 participantes. Llegados a este punto, Jones se sorprendió cuando algunos estudiantes empezaron a reportar faltas de otros miembros.

El jueves, cuarto día de experimento, Jones decidió acabar con el asunto porque se le iba de la manos. Los estudiantes siguieron involucrándose en el proyecto y su disciplina y lealtad era pasmosa. Anunció a los participantes que el proyecto era parte de un movimiento a nivel nacional y que al día siguiente sería anunciada públicamente la existencia de éste por un candidato presidencial perteneciente a La Tercera Ola. Jones ordenó a los asistentes que asistieran el mediodía del viernes a presenciar el comunicado.

Después de esperar un rato, en lugar de una conferencia televisada de su líder, Jones anunció que todos habían formado parte de un experimento sobre el fascismo y que todos habían contribuido a crear un sentido de superioridad semejante al de los ciudadanos alemanes en el periodo del partido Nazi. Después proyectó una película sobre el régimen Nazi. El experimento había terminado.

Esta es la historia oficial y bonita pero, por increíble que parezca, no se sabe muy bien qué pasó realmente. Casi toda la información de la que se dispone es del propio Jones. Los estudiantes son bastantes esquivos a la hora de hablar del tema. Como ocurre con todas estas cosas, aún así hay un libro y una película.

Esto es una traducción libre del artículo de la Wikipedia al que llegué vía Menéame.

* ¿Alguna traducción mejor para academic skills?

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Debatiendo

11/03/08

Quisiera contaros el debate que tuve hace poco con un pastor cristiano fundamendalista en una iglesia llena de fieles. Mientras yo daba argumentos concisos, él no debatía realmente, sólo apela a la ignorancia y la fe. Intentaba ridiculizarme desviando la conversación hacia la fe. Visto lo visto, dije lo siguiente:

¡¡Tengo FE en que el Cristianismo es completa e inequívocamente falso!! Acabo de destrozar su religión y lo siento pero entienda que esto tenía a pasar. ¿Qué hará ahora que he desmantelado completamente cualquier argumento que pudiera usar en defensa de su religión?

Girándome hacia el público:

Espero que lo entiendan y gracias por venir

Poco a poco la gente fue abandonando el edificio. A medio camino de la salida oí la voz del pastor muy enfadado:

¡¿DÓNDE VAIS?! ¡¿QUÉ ESTÁIS HACIENDO?!

Rich (todavía de espaldas al pastor):

El debate se acabó. Acabo de probar que tu religión es falsa.

Pastor:

¡El simple hecho de afirmar que tienes fe en que mi religión es falsa no prueba absolutamente nada!

Rich (dandome la vuelta con una sonrisa en la cara):

Bueno, ahora que estamos de acuerdo en que la fe no prueba absolutamente nada, hablemos.

El debate continuó pero él nunca se recuperó de los 30 primeros segundos.

Versión traducida y resumida del texto original de Rich Rodriguez, de The Rational Response Squad.