Archive for the 'historias' Category

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La mente alien

24/03/08

Inerte en las profundidades de su cámara theta, oyó el tono débil y después la sensivoz.

— Cinco minutos.

— De acuerdo —dijo, y se esforzó por salir de su sueño profundo. Tenía cinco minutos para ajustar el curso de la nave; algo había funcionado mal en el sistema de autocontrol. ¿Un error de su parte? No era probable; nunca cometía errores. ¿Jasón Bedford cometer errores? Jamás.

Mientras se dirigía tambaleante hacia el módulo de control, vio que Norman, a quien habían enviado para divertirlo, también estaba despierto. El gato flotaba lentamente en círculos, dándole golpecitos con las patas a una lapicera que alguien había dejado suelta. Extraño, pensó Bedford.

— Creía que estarías inconsciente conmigo.

Revisó las lecturas del curso de la nave. ¡Imposible! Un quinto de pársec apartada de la dirección de Sirio. Agregaría una semana a su viaje. Con hosca precisión reacomodó los controles, después envío una señal de alerta a Meknos III, su destino.

— ¿Problemas? — contestó el operador meknosiano. La voz era seca y fría, el monótono sonido calculador de algo que a Bedford siempre lo hacía pensar en serpientes.

Explicó su situación.

— Necesitamos la vacuna — dijo el meknosiano —. Trate de mantener su curso.

Norman, el gato, flotó majestuosamente junto al módulo de control, tendió una zarpa, y manoteó al azar; dos botones activados soltaron tenues bips y la nave cambió de curso.

— Así que tú lo hiciste — dijo Bedford —. Me humillaste ante la mirada de un alienígena. Me redujiste a la imbecilidad de cara a la mente alien.

Atrapó el gato. Y apretó.

— ¿Qué fue ese sonido extraño? — preguntó el operador meknosiano —. Una especie de lamento.

Bedford dijo sereno:

— No queda nada por lamentar. Olvidé que lo oyó.

Cortó la radio, llevó el cuerpo del gato al esfínter para la basura, y lo eyectó.

Un instante después había regresado a la cámara theta y, una vez más, se adormeció. Esta vez no habría quien se metiera con los controles. Durmió en paz.

Cuando la nave amarró en Meknos III, el jefe del equipo médico alien lo recibió con un pedido curioso.

— Nos gustaría ver su mascota.

— No tengo mascota — dijo Bedford. Lo cual, por cierto, era verdad.

— Según la planilla que nos enviaron por adelantado…

— Realmente no es asunto suyo — dijo Bedford—. Ya tienen la vacuna; despegaré en seguida.

— La seguridad de cualquier forma de vida es asunto nuestro — dijo el meknosiano —. Revisaremos su nave.

—En busca de un gato que no existe — dijo Bedford.

La búsqueda resultó inútil. Con impaciencia, Bedford miró cómo las criaturas alienígenas escrutaban cada depósito de almacenamiento y cada pasillo de su nave. Por desgracia, los meknosianos encontraron diez bolsas de comida para gatos deshidratada. En su propio idioma, se desarrolló una prolongada discusión.

— ¿Ahora tengo permiso para regresar a la Tierra? — preguntó Bedford con aspereza —. Tengo un horario ajustado.

Lo que los extraterrestres estaban pensando y diciendo no le importaba; sólo deseaba regresar a la silenciosa cámara theta y al sueño profundo.

— Tendrá que pasar por el procedimiento de descontaminación A — dijo el jefe médico meknosiano —. Para que ninguna espora o virus…

— Me doy cuenta —dijo Bedford —. Que lo hagan.

Más tarde, cuando la descontaminación quedó completa y estuvo de regreso en la nave para activar el arranque, la radio sonó. Era uno u otro de los meknosianos; para Bedford todos se veían iguales.

— ¿Cómo se llamaba el gato? — preguntó el meknosiano.

— Norman — dijo Bedford, y apretó el botón de arranque. La nave se disparó hacia arriba y él sonrió.

No sonrió, sin embargo, cuando descubrió que faltaba el suministrador de energía para su cámara theta. Tampoco sonrió cuando tampoco pudo localizar la unidad de repuesto. ¿Se había olvidado de traerla?, se preguntó. No, decidió; no haría algo así. La sacaron ellos.

Dos años hasta llegar a Terra. Dos años de conciencia plena por su parte, privado del sueño theta; dos años de sentarse o flotar o — como había visto en los holofilms de entrenamiento para estado físico militar — enroscado en un rincón, totalmente psicótico.

Lanzó un pedido radial para regresar a Meknos III. Ninguna respuesta. Bueno, lo mismo daba.

Sentado en el módulo de control, encendió de un golpe la pequeña computadora interna y dijo:

— Mi cámara theta no funcionará; la sabotearon. ¿Qué me sugieres hacer durante dos años?

— HAY CINTAS DE ENTRETENIMIENTO DE EMERGENCIA

— Correcto — dijo —. Tendría que haberlo recordado. Gracias.

Apretó el botón indicado para que la puerta del compartimiento de cintas se abriera deslizándose.

Ninguna cinta. Sólo un juguete para gatos, una bolsita en miniatura para presionar, que habían incluido para Norman; nunca había alcanzado a dárselo. Por lo demás… estantes vacíos.

La mente alien, pensó Bedford. Misteriosa y cruel.

Hizo funcionar la grabadora de audio de la nave, y dijo con calma y con la mayor convicción posible:

— Lo que haré es construir mis dos años siguientes alrededor de la rutina diaria. Primero, están las comidas. Pasaré todo el tiempo posible planificando, preparando, comiendo y disfrutando platos deliciosos. Durante el tiempo que me queda por delante, probaré toda combinación posible de víveres.

Tambaleante, se paró y se dirigió al enorme armario contenedor de comida.

Mientras se quedaba con los ojos muy abiertos ante el armario apretadamente lleno, apretadamente lleno de hilera tras hilera de envases idénticos, pensó: Por otro lado, no hay mucho que hacer con una provisión de dos años de comida para gatos. En el sentido de la variedad, ¿serán todos del mismo sabor?

Eran todos del mismo sabor.

FIN

Relato de Philip K. Dick.

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La Tercera Ola

17/03/08

Estamos en un instituto de Palo Alto, EE.UU., en 1967. Un alumno de historia contemporánea pregunta a su profesor, Ron Jones, cómo fue posible que la gente permitiera al Partido Nazi acabar con las vidas de tantos judíos y otros colectivos, así llamados, “indeseables”. Jones, ante su impotencia para explicarlo, decide demostrarlo poniendo en práctica un experimento.

El experimento comenzó un lunes, con cosas sencillas: recolocó la clase de forma que los estudiantes fueran capaces de llegar a su sitio en menos de 5 segundos sin hacer el menor ruido. Se convirtió en una persona muy autoritaria e impartió una estricta disciplina aumentando la eficiencia de la clase.

El segundo día la clase era un grupo con un enorme sentido de la disciplina, una comunidad. Jones llamó al movimiento “La Tercera Ola”, debido a la creencia popular de que la tercera ola marina de una serie es la más fuerte. Jones inventó un saludo similar al del régimen Nazi y ordenó a los alumnos que lo utilizaran incluso fuera de la clase. Todos obedecieron.

El experimento tomó vida propia. Estudiantes de toda la escuela se unieron. El tercer día la clase aumentó de 30 a 43 estudiantes. Todos incrementaron drásticamente su destreza académica* y su motivación. Se expidieron carnés y se designaron tareas (diseñar un emblema, evitar a la gente que no perteneciera al movimiento entrar, etc.). Jones enseño a los estudiantes como iniciar a nuevos miembros y, al final del día, eran más de 200 participantes. Llegados a este punto, Jones se sorprendió cuando algunos estudiantes empezaron a reportar faltas de otros miembros.

El jueves, cuarto día de experimento, Jones decidió acabar con el asunto porque se le iba de la manos. Los estudiantes siguieron involucrándose en el proyecto y su disciplina y lealtad era pasmosa. Anunció a los participantes que el proyecto era parte de un movimiento a nivel nacional y que al día siguiente sería anunciada públicamente la existencia de éste por un candidato presidencial perteneciente a La Tercera Ola. Jones ordenó a los asistentes que asistieran el mediodía del viernes a presenciar el comunicado.

Después de esperar un rato, en lugar de una conferencia televisada de su líder, Jones anunció que todos habían formado parte de un experimento sobre el fascismo y que todos habían contribuido a crear un sentido de superioridad semejante al de los ciudadanos alemanes en el periodo del partido Nazi. Después proyectó una película sobre el régimen Nazi. El experimento había terminado.

Esta es la historia oficial y bonita pero, por increíble que parezca, no se sabe muy bien qué pasó realmente. Casi toda la información de la que se dispone es del propio Jones. Los estudiantes son bastantes esquivos a la hora de hablar del tema. Como ocurre con todas estas cosas, aún así hay un libro y una película.

Esto es una traducción libre del artículo de la Wikipedia al que llegué vía Menéame.

* ¿Alguna traducción mejor para academic skills?

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Debatiendo

11/03/08

Quisiera contaros el debate que tuve hace poco con un pastor cristiano fundamendalista en una iglesia llena de fieles. Mientras yo daba argumentos concisos, él no debatía realmente, sólo apela a la ignorancia y la fe. Intentaba ridiculizarme desviando la conversación hacia la fe. Visto lo visto, dije lo siguiente:

¡¡Tengo FE en que el Cristianismo es completa e inequívocamente falso!! Acabo de destrozar su religión y lo siento pero entienda que esto tenía a pasar. ¿Qué hará ahora que he desmantelado completamente cualquier argumento que pudiera usar en defensa de su religión?

Girándome hacia el público:

Espero que lo entiendan y gracias por venir

Poco a poco la gente fue abandonando el edificio. A medio camino de la salida oí la voz del pastor muy enfadado:

¡¿DÓNDE VAIS?! ¡¿QUÉ ESTÁIS HACIENDO?!

Rich (todavía de espaldas al pastor):

El debate se acabó. Acabo de probar que tu religión es falsa.

Pastor:

¡El simple hecho de afirmar que tienes fe en que mi religión es falsa no prueba absolutamente nada!

Rich (dandome la vuelta con una sonrisa en la cara):

Bueno, ahora que estamos de acuerdo en que la fe no prueba absolutamente nada, hablemos.

El debate continuó pero él nunca se recuperó de los 30 primeros segundos.

Versión traducida y resumida del texto original de Rich Rodriguez, de The Rational Response Squad.

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El experimento Rosenhan

4/03/08

En el año 1972, el doctor David Rosenhan llamó por teléfono a ocho amigos y les propuso formar parte de un extraño experimento. En los siguientes días, cada uno de ellos se dirigió a un hospital psiquiátrico en diferentes ciudades de los Estados Unidos y dio un nombre falso. Por lo demás, todos los datos que dieron a los médicos eran ciertos, salvo una pequeña respuesta:

-¿Por qué está usted aquí, señor? – preguntaban los doctores

-Oigo voces -respondían

-¿Voces? ¿Y qué dicen?

- ¡Zas! -respondieron todos.

Historia completa en Un barco más grande. Vía Batisfera (a la que llegué leyendo Fogonazos).

Al final del mismo artículo aparece una transcripción de parte de la entrevista que Richard Feynman tuvo con un psiquiatra como parte de su reconocimento médico cuando fue llamado a filas durante la segunda guerra mundial. Me han encantado las siguientes líneas:

Psiquiatra: -¿Qué valor da usted a la vida?

Richard Feynman: -Sesenta y cuatro.

P: -¿Por qué ha dicho usted sesenta y cuatro?

RF: -¿Pues en cuánto supone usted que se debe medir el valor de la vida?

P: -¡NO! ¡Lo que quiero saber es por qué ha dicho usted sesenta y cuatro y no setenta y tres, por ejemplo!

RF: -Aunque yo le hubiera dicho setenta y tres, usted, me habría hecho la misma pregunta.

Pobre psiquiatra, seguramente necesitó tratamiento por parte de alguno de sus compañeros después de lidiar con un genio como este.

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Mae West: La primera mujer fatal

27/02/08

Mae West es, sin duda, uno de los personajes del siglo XX. Tiene el título de la primera mujer fatal de la historia del cine y luchó sin cuartel contra el puritanismo reinante de su época.

Mary Jane West, más conocida como Mae West, nació en la ciudad de Nueva York el 17 de agosto de 1893. Hija de un boxeador (más tarde policía y detective) y una modelo, era la mayor de tres hermanos.

Empezó con tan solo 5 años en los escenarios y a los 12 ya lo hacía profesionalmente en los espectáculos de variedades con un personaje llamado The Baby Vamp. Su primer papel protagonista en Broadway fue en la obra Sex, que ella misma produjo y dirigió. A pesar de que la crítica la odiaba y de la mala fama, la obra tuvo una buena acogida. Pero ella fue acusada de obscenidad pública cumpliendo 8 de los 10 días a los que fue condenada. Estamos en 1927.

Aunque fue vetada en Broadway y tuvo que irse a New Jersey, continuó escribiendo y representando obras muy controvertidas. Hablaba abiertamente sobre el sexo y defendía los derechos de las mujeres y los homosexuales. Fue una feminista mucho antes de que el término fuera acuñado.

Su primera película en Hollywood fue Night After Night (1932) a la edad de 39 años. Algo realmente inusual para una sex symbol pero hay que tener en cuenta que su verdadera edad fue un secreto durante mucho tiempo y que aparentaba menos años. Aunque era un papel pequeño ella pudo reescribir sus diálogos y en su primera escena dijo una de sus, no pocas, conocidas frases:

Chica: Dios mio, que brillante más bonito.
MW: Diós no tiene nada que ver en esto, cariño.

Hizo un total de diez películas durante los años 30 y principios de los 40. Escribía muchos de los guiones y tuvo muchísimo éxito a pesar de que la censura hacía estragos en sus escenas (a lo que ella respondía añadiendo más frases con doble sentido). La controversia y el escándalo la acompañó durante toda su carrera. Después de rodar The Heat’s On (1943), abandonó su trabajo en el cine aunque continuó apareciendo en televisión y grabando algunos discos siempre con buena acogida.

Después de un descanso de 27 años, volvió al cine con Myra Breckinridge (1970). A pesar de no que la película no tuvo mucho éxito entre la crítica, convirtió a Mae en una diva del pop durante los 70. Volvía a estar de moda y aparecía en todas las revistas y saraos. Todos admiraban lo bien que se conserva y ella estaba orgullosa de ello. Dejaba que los periodistas le buscaran cicatrices de posibles operaciones de cirugía plástica. Todos aseguraron sorprendidos que no encontraron nada. A la edad de 85 años, rodó su última película: Sextette (1978), que se ha convertido en una película de culto.

En el verano de 1980 tuvo tropezó con una alfombra cayendo al suelo. El golpe en la cabeza le provocó una conmoción cerebral. En noviembre sufrió otro golpe. Murió en Hollywood el 22 de noviembre de 1980.

Fue enterrada en Brooklyn, Nueva York, junto con su familia y tiene una estrella en el paseo de la fama de Hollywood.

Algunas de sus frases más célebres:

Cuando soy buena soy muy buena, pero cuando soy mala soy mejor.

Tantos hombre y tan poco tiempo.

El buen sexo es como una buena partida de bridge: si no tienes una buena pareja será mejor que tengas una buena mano.

Su madre debió desacerse de él y quedarse con la cigüeña.

¿Tiene una pistola en el bolsillo o se alegra de verme?

Bibliografía: Wikipedia (en inglés), IMDB, sus citas.
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Lilith, la primera mujer de Adán

20/02/08

Hace tiempo, no recuerdo como leí la historia de Lilith, la primera mujer de Adán, en algún rincón de la web. Podría haber escrito un post sobre ella pero… ¿para qué hacerlo si La Petite Claudine ya lo hizo maravillosamente?

Para empezar, Adan es un cerdo. Cuando Dios termina la creación, en la tierra no hay ni putas ni bares de solteros; el conejo tiene coneja, el caballo tiene a la yegua, el ratón a la ratona y así sucesivamente hasta llegar a Adán quien, al haber sido creado a imágen y semejanza del altísimo, no tiene novia ni amante ni nada. Comprensiblemente irritado y envidioso, se lanza al bosque en busca de alivio y se entrega a una orgía de adulterio y zoofilia que suponemos dura varios dias pero no le acaba de convencer. Tras un meeting con el sumo en el que le expresa sus dudas sobre su orientación sexual y discuten sobre algunos aspectos de la creación divina, Dios escupe en un terruño y crea a la mujer.

El matrimonio, como bien saben, tuvo descendencia pero no paz. Adan, que no era conductista porque, ni disfrutaba el discovery channel, ni se había inventado leer, tenía sus propias ideas sobre cómo sería su compañera ideal y el temperamento de la suya le parecía un poco indómito. Para empezar, Lilith se negaba a darle la razón. Iba por ahí como si fuera la princesa Leticia, mandándole callar delante de los bichos y dándo lecciones de todo. Se pasaba el día tumbada a la bartola, haciéndose la chula y comía porquerías por el bosque. Y lo peor: aunque pelirroja, no funcionaba en la cama. La hija de puta se escurría y se montaba sobre Adán como si Adán fuera una vaca cachonda y le decía que había que probar cosas nuevas y que, habiendo nacido ambos del polvo y de dios, no veía por qué Adán se tenía que sentar encima todo el rato. Adan, mal amante y un peor marido, sentía que estar debajo le hacía de menos a él y se puso super pesado con el respeto conyugal. Y un buen día, como ocurren estas cosas, Lilith recogió sus cosas y ¡pluf!, desapareció. Enfurecido y humillado, Adan fue corriendo a chivarse a Dios.

-Mi mujer me ha abandonado - le dijo lloriqueando.

Por no oirle, Dios mandó a tres abogados, Senoy, Sansenoy y Semangelof, para encontrar a la descarriada y leerle la papeleta.

Lilith, mientras tanto, había empezado una vida nueva en un barrio de mala fama: el Mar Rojo. Recién separada y sin formación específica, su situación no le permitía comprarse un terreno en Bell Air o trabajar en un bufete y salir con hombres modernos que bailan al ritmo de orquestas imaginarias pero ese detalle no fue tenido en consideración por los abogados divinos, que enseguida se imaginaron lo peor y dieron por supuesto que Lilith había probado cuero por todo el vecindario.

Anda ya para casa - le dijeron nada más llegar - o te vas al infierno con el culo caliente. Como no les conocía y podían venir de sabe dios dónde, Lilith les dijo que de qué y se fué a una fiesta en casa de los vecinos . Y para que vean lo que se consideraba entonces un castigo proporcionado, los ángeles fueron, le mataron cien hijos y se piraron sin más.

No me digan que no es para cagarse en todo.

Yo no hubiera sabido contar la historia tan magníficamente.

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Los nuevos informáticos

19/02/08

Leyendo las noticias del día he llegado a esta entrada de Rubén Cantón vía menéame.

Según él, el boom de los informáticos está remitiendo. Ya no cuela el “tendrás trabajo seguro” y está cayendo empicado en número de jóvenes que deciden estudiar para convertirse en putas (con todos mis respetos al más antiguo de los oficios). ¡Las pobres consultoras se están quedando sin jóvenes a quien engañar! ¡Qué será de ellas!

Todo esto me ha hecho recordar mis andanzas en el mundillo de la informática. Como casi todos empecé siendo explotado sexualmente. Así fue durante aproximadamente un año. Como también ponía la cama me cansé pronto. Luego, poco a poco, han ido mejorando mis condiciones laborales (en realidad lo único que ha mejorado es la pasta) hasta la actualidad. Hoy día, me siento orgulloso de poder decir que creo que tengo un buen trabajo y que me gusta lo que hago.

En general, la historia de los de mi quinta (los que estamos alrededor de los 30) es parecida a la mía. Y aquí es donde viene mi pregunta: ¿sigue siendo esa la historia de los nuevos informáticos? A mí si ahora me ofrecieran un contrato de mileurista lo rechazaría ya que no creo que sea lo que debo cobrar pero ¿y los nuevos sin experiencia? ¿Saben que, si están preparados, pueden exigir mucho más? ¿O comenten el mismo error que nosotros? ¿O acaso todavía no hay suficiente déficit de informáticos competentes?

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Jesse James

18/02/08

Jesse James, fue primero un guerrillero sudista que más tarde se convirtió en un bandolero. En vida ya consiguió gran notoriedad por la espectacularidad de los robos que dio con su banda, combinado con su implicación política. Pero fue a su muerte asesinado por dos miembros de su banda, cuando se convirtió en una auténtica leyenda.