El día que no hubo noticias. Visto en El perro Mistetas.

Ayer estuve de reunión familiar y volví a sufrir como siempre el famoso diálogo sobre mi trabajo:
Familiar (más o menos conocido): ¿Y qué haces en Barcelona?
caic: Pues currar y conocer aquello…
Familiar: ¿En qué curras?
caic: administrador de UNIX.
Familiar pone cara de póquer
caic: Informático.
Familiar: ¡¡¡¡ahhhhhhh!!!!
Siempre que pienso en el tema me acuerdo de la frase en Einstein:
No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela.
Y siempre acabo pensando que no tengo ni puta idea de lo que hago en mi trabajo porque, en mi caso, no he sido capaz de explicárselo ni a mi madre.

El caso es que ayer tuve la misma conversación con un primo algo mayor que yo y la conversación tuvo un giro inesperado:
caic: … informático.
Primo: hmmm… ¿pero de qué?
caic: administrador de UNIX, ¿sabes lo que es?
Primo: si, yo estoy ahora de analista de Oracle.
caic (abrazándolo con una lagrimilla cayendo por mi mejilla): cuenta, cuenta, que luego te cuento yo…
¿A ti te ocurre lo mismo? Pensándolo tranquilamente, tiene que haber muchas más profesiones aparte de la informática que sean difíciles de explicar…

En una sociedad devastada por la Guerra de Hidrógeno la joven doncella se dirige a un zoológico futurista y tiene relaciones sexuales con varias formas de vida inhumanas y deformes en las jaulas. En este particular sentido es una mujer que ha sido formada con los restos de los cuerpos dañados de varias mujeres, y tiene relaciones con una alienígena, ahí en la jaula, y después aplicados sobre la mujer medios de una ciencia futurista, concibe. El niño nace, y ella y la alienígena en la jaula luchan para ver quién se queda con él. La joven mujer humana gana, e inmediatamente devora a su progenie, pelo, dientes, dedos y todo. Justo después de haber terminado descubre que el bebé es Dios.
Philip K. Dick (escrito en 1968).

Voy a contar una pequeña anécdota que me ha ocurrido hace un rato que bien podrían contar los chicos del CAU con el agravante de que, en esta ocasión, todos los implicados somos “pofesionales” del mundo de la informática:
Llega a mi nariz un olor a chamusquina muy familiar pero me encuentro tan absorto en lo que estoy haciendo que no le presto la menor atención. Momentos después comienza el revuelo:
Compi 1: ¿Os funciona el correo?
Compi 2: ¿Y el Skype?
Compi 3: Huele a quemado, ¿no?
Compi 1: Pues yo me he quedado sin red.
Compi 2: ¡Anda! Y yo.
Caic (acercándose a la zona cero con una sonrisa en la cara): ¿Alguien sabe donde está el hub de este lado de la oficina?
Todos: ¿Cualo?
Caic: Estos picateclas… XD
Cable por aquí, cable por allá y encuentro un hub haciendo señales de humo.
Lo cambio por otro que encuentro en la cacharrería y listo. El “nuevo” es sólo de 10 MB pero es mejor que el que tenían de 100 MB chamuscado.
Disclaimer: Que nadie se ofenda con esto de “picateclas”. ¡Qué aburrida sería la oficina sin estas pequeñas rencillas!

Desde que yo recuerdo, siempre me he quejado de que los libros son demasiado caros. Repetía una y mil veces:
¡Luego dicen que la gente no lee! ¡Quien se puede gastar 20€ en un libro!

Pero hace poco descubrí los libros de segunda mano y desde entonces es un no parar: primero fue un lote de Isaac Asimov (aka Curro Jiménez) por eBay (todavía está vivo el enlace):
Todos ellos no llegaron a 10€ gastos de envío incluidos.
Luego vinieron los puestos de libros que ponen en el mercadillo de la Avenida de Asturias de Madrid los domingos. Ya llevo varias visitas y nunca vuelvo con las manos vacías. El domingo pasado cayeron:
Este último cortesía de Makeda, ¡gracias otra vez!

La verdad no sé por qué no descubrí esto antes. Compro ropa y material informático de segunda mano pero hasta ahora nunca había pensado en los libros.
Lo dicho: estoy enganchado a los libros usados.
¿Y tú? ¿Compras libros de segunda mano?

Cuando intentamos ejecutar con el Vmware Player una vm que está compartida por Samba puede que nos encontremos con el siguiente error:
Si después de revisar los permisos en el servidor Linux (a nivel de ficheros y a nivel de Samba) el problema persiste tenemos que añadir las siguientes líneas al fichero “nombre_maquina_virtual.vmx”:
extendedConfigFile = “nombre_maquina_virtual.vmxf”
virtualHW.productCompatibility = “hosted”
tools.upgrade.policy = “manual”
El fichero “nombre_maquina_virtual.vmxf“ (ojo a la “f”) lo creamos con el contenido como sigue:
<?xml version="1.0"?> <Foundry> <VM> <VMId type="string">56 4d 0f 02 a7 5d 1b 9b-7e 70 35 ed 95 17 6e 95</VMId> <ClientMetaData> <clientMetaDataAttributes/> <HistoryEventList/></ClientMetaData> <vmxPathName type="string">nombre_maquina_virtual.vmx</vmxPathName> </VM> </Foundry>
El VMid lo sustituimos por el valor del campo uuid.location que hay en el “nombre_maquina_virtual.vmx”.
Después de realizar estos cambios puede que nos encontremos con este otro error:
Si no estás ejecutando ningún sistema de archivos obsoleto tipo FAT16 puede solucionarse incluyendo la siguiente línea en el vmx:
diskLib.sparseMaxFileSizeCheck = “FALSE”
Después de todo esto y si las estrellas se alinean puede que consigamos correr la maldita vm compartida por Samba en local con nuestro Vmware Player.
Viendo que la cosa va para largo doy por inaugurada la categoría VMware.

Tecnología punta es lo que espera uno encontrarse en un avión del Ejército del Aire. O al menos yo lo espero:

Pues mi coche también dispone de tecnología punta para que no me deslumbre… ¡¡y eso que lo compré de segunda mano!!
Vía WTF? Microsiervos.

Empezamos no entendiendo el movimiento de Hiperión: ahora no entendemos ni siquiera 2x^2 - 1. En términos matemáticos ello constituye un éxito estupendo.
Extraído del libro ¿Juega Dios a los dados?, de Ian Stewart.


¿Qué edad tendrías si no supieras la edad que tienes?
Yo creo que me quitaría alguno: tendría unos 24 ó 25.
Vía Dockera.

… al menos las pelirrojas alemanas.
Y no lo digo yo. Lo dice un dudoso estudio del que hablan por aquí. Parece ser que la fama de un poco salvajes que tienen es merecida.
Pero dice más cosas divertidas: las mujeres que se tiñeron de pelirrojas lo hicieron buscando una pareja. Así que si tu novia se tiñe de pelirroja estás en tu derecho de empezar a preocuparte.

Aunque no he buscado mucho, no he encontrado ninguna información sobre el estudio. Puede que si supiera alemán encontrara algo. En estas cosas pasa lo de siempre: puede que el estudio estadístico sea más o menos serio. Pero de las conclusiones sacadas por sus hacedores a los titulares de prensa seguro que hay un buen trecho.
Vía Testosterona.